Decía Adam Smith “No es por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero que podemos contar con nuestra cena, sino por su propio interés". Napoleón sentenciaría “Si no hay sentido de confianza en la organización, si las personas viven preocupadas por cubrirse las espaldas… la creatividad será una de las primeras víctimas”. La seducción de Asia en la mayoría de los países de América Latina particularmente en lo que muchos analistas llaman ‘’dinamismo’’ chino e indio parece ser cada vez más evidente y justificado, toda Latinoamérica necesita proteger su consumo para poder seguir exportando a precios competitivos. Estados Unidos, imposibilitado de crecer económicamente, y la Unión Europea (UE) sigue inmersa en un difícil crac económico, la influencia en la región de la UE y Estados Unidos parece estar cada vez más remota, y parece haber un suplente dispuesto a dirigir a la subregión.
Ahora más que nunca se evidencia la incompleta influencia ‘’anglo’’ en nuestra casa. Hoy inaugura la 21º Cumbre Iberoamericana en Asunción, Paraguay, reunión anual de los 22 estados miembros de la Organización de los Estados Iberoamericanos (OEI). –Entre los que destaca la presencia de 19 estados latinoamericanos y sólo 3 europeos--, el panorama no podría ser más desalentador con la ausencia de la mitad de los miembros de la organización, todos ellos latinoamericanos. Pero, los temas a tratar no parecen ser lo intransigente en la decisión de eludir la reunión ya que se trataran temas relevantes como del Estado y el “buen gobierno”, su restauración, desarrollo y responsabilidad fiscal etcétera. La determinación de los dirigentes de las 11 naciones ausentes parece responder hasta cierto punto a la visión Latinoamericana hacia el continente asiático o al secundario puesto comercial venidero para Estados Unidos y la UE
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El estado actual muestra la innegable situación de la UE y Estados Unidos en la región como los principales socios comerciales, sin embargo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) – organismo dependiente de Naciones Unidas– ha mostrado en su XII plan quinquenal 2011-2015, el alto dinamismo económico de la República Popular de China, además de su paridad en poder adquisitivo con Estados Unidos situándola como la mayor economía para el año 2016. Por lo tanto es necesario para los actuales y próximos profesionistas latinoamericanos tener muy claro la situación del gigante asiático, y tomar en cuenta la importancia de la diversificación del comercio regional a Asia, los acuerdos estratégicos comerciales birregionales, la paridad de inversiones que aliente la infraestructura en ambas subregiones, y el acercamiento al dialogo que posibilite los temas relevantes de la agenda global.