viernes, 30 de septiembre de 2011

Los mexicanos y la devaluación: ¿pronostico sensato?


Existe una gama inmensa de temas de carácter y opinión publica, es sin duda el tema económico el cual se podría definir como uno de los más predecibles del Estado. Si bien es cierto, que si los principales indicadores arrojan una imagen futura positiva, la secuela será indiscutiblemente un consumismo esperado. Si por el contrario, la economía no refleja cifras prosperas se deja de consumir y el ciclo económico se ve estancado. Ante esto los gobiernos nacionales, en especifico los gobernantes de los bancos centrales en sus comunicados intentan disfrazar la situación venidera en muchos de los casos desde hace ya tres años no muy positiva, manifestando ´´economías blindadas o simples resfriados económicos´´ como lo ha hecho el antes Secretario de Hacienda, y actual Gobernador del Banco de México Agustín Carstens, obviamente esto para dar más certidumbre al  panorama nacional y mundial.

Al igual que en la predecible economía lo mismo sucede con el tema financiero de las divisas, si la moneda nacional no refleja una estabilidad internacional es casi seguro que la población decidirá comprar divisas más fuertes, con ello se asistirá a una segura des valoración de la moneda. Este viernes, el peso mexicano se ha depreciado en la última semana  1.25%   oscilando en 13.7580 y 13.8835 por dólar americano. La moneda perdió 17.35 centavos con respecto al día anterior.

Ante este panorama, la percepción de la devaluación del peso se ve fraccionada por distintos sectores del comercio internacional mexicano y mundial, por una parte se esperaría que el sector exportador mexicano y los turistas internacionales celebraran la devaluación del precio del peso frente al dólar, sin embargo, los importadores y los turistas nacionales hacia el extranjero así como nacionales con deudas en alguna otra divisa no les será de tanto agrado. En este sentido, es tarea de los gobiernos respaldar la moneda nacional para que el cambio en el precio en relación a otras monedas no sea tan fuerte, y no dar comunicados con carencia de realismo y carácter empírico con la idea de proteger el horizonte nacional.